Amandita, la edila que no cobra en la Junta, la de la moto amarilla, es senadora!

Amanda motito 3EDITORIAL de Fabricio Alvarez:
Una lástima que se deba llegar a determinado lugar de preponderancia en la vida para que un humano sea tenido en cuenta.
Aunque eso sea natural, que éste mundo esté lleno de hombres y mujeres con buenas intenciones y que sin embargo pasarán desapercibidos para muchos.
Es el caso de “Dita”.

Hace 35 años que la conocemos, hace 35 años que actúa de la forma que hoy llama la atención.
Lo diferente y relevante hoy es que Amanda salió inesperada y sorpresivamente senadora de la República.

De esta forma se transforma en la primera mujer en la historia política departamental en ser la primera en llegar a ocupar ese cargo de tan alta distinción.

Hoy se ha hablado de ella en todos lados y es regocijante observar como una pequeña mujer rompe con lo impuesto y logra esa cosecha, sopresiva e inesperada, después de toda una vida de buena siembra.

Pequeña, tanto que siempre ha tenido que pegar un saltito o volcar su moto para quedar sentada en ella, una Ciao amarilla que tiene 39 años, y que sigue tan campante gracias a adaptaciones de su mecánico Mario a reponer repuestos que ya no existen.

En redes escriben que por fin Amanda podrá comprarse un vehículo nuevo.
No la conocen.
Es sencilla hasta en la práctica de vida, si el objetivo de un vehículo es llevarte, ella dice que en la ciudad la motito lo cumple, entonces para que cambiarla.

Mujer que siempre ha tenido que lidiar con una sociedad que la señala porque no se arregló sus largas paletas dentales, distintivo que la hace diferente y bien identificable, y ella siempre respondió que no reniega de quien es, así nació y así le gusta, a pesar de las desde siempre intenciones de su primo dentista Nelson de cambiar su pensar en cada atención periódica sin lograrlo.

Muchos dijeron por redes que ahora podía arreglar su dentadura, no la conocen, amén de tener para hacerlo.

Amanda hoy para los capitalinos, Amanda Rosa para algún irónico gil periodista de la capital, Amandita para[MORE...] los floridenses y Dita para su familia y amores cercanos.

Mujer especial si las hay, espécimen raro de persona dedicada a la labor política de verdad, con todo lo que eso concierne a una ciencia venida a menos por la conducta humana.

Edila desde 1990 y presidenta de la Junta Departamental de julio del 2008 a julio del 2009.
Nunca cobró un solo peso por viáticos, viajes, reintegros o como se le llame a gastos que genera la labor legislativa departamental.
Como no cobra no puede marcar con su dedo en el reloj de ingreso y por eso no tiene asistencia archivada pero nunca falta a sesión ni reuniones de comisiones, no está registrada en archivo de presencias o presentaciones pero sus palabras si están registradas dactilográficamente en cada sesión.
Nunca aceptó siquiera lo que por ley le corresponde, poner la patente de edil en su motito, nunca lo hizo y pagó siempre su patente como cualquier ciudadano.
Nuca aceptó el celular que le entrega la Junta con gasto pago determinado y continúa usando su vetusto teléfono móvil que le sirve para escribir, recibir, llamar y atender, alejada sin importarle de las redes sociales.

Dita es un ser especial.

Soltera y sin hijos expresando que eligió dedicar su vida a los demás, desde la lucha política social, con profunda base religiosa de brindarse al prójimo por amor.

Un cuadro de Tagore en la pared que ha estado ahí, toda su vida, en el living de la casa que habita junto a su madre también Amanda, la define claramente: “Yo dormía y soñaba que la vida era alegría, desperté y vi que la vida era servicio, serví y vi que el servicio era alegría.”

Dita tiene una serie de virtudes que en los tiempos de hoy son difíciles de encontrar y menos juntos en un mismo ser humano.
Es muy servicial, honesta sin fisuras, amable, muy educada, solidaria, agradable para charlar, respetuosa, sensible, nunca, nunca en 35 años la escuché gritar, nunca, nunca en 35 años la escuche expresar un insulto, responsable, comprometida, justa, y se podría seguir.

Un ser especial.

Agredida verbalmente más de una vez por opositores en varios ámbitos y compañeros a lo largo de su labor política, nunca levantó su voz ni respondió con palabras soeces.

Vive con absoluta austeridad, con lo que solo considera necesario, no le gusta tirar ni desperdiciar, no gusta del cambio de cosas materiales si aún tienen uso, alejada de la sociedad de consumo, consume poco.

Es capaz de brindar la comida que tiene y también capaz de comer un pedazo de carne asada junto a una cucharada de dulce de leche.

Es obcecada. Es obstinada. Si cree que es el camino, nada la aparta, se pliega ciegamente a esa idea o propósito y casi nadie es capaz de hacerla cambiar de parecer cuando lo reflexionado le satisfizo.

Ama y es amada por su familia donde encuentra uno de sus valores determinados.

Ha dedicado toda su vida a brindarse a quienes la necesitan, ha entregado con su mano izquierda sin que la derecha se dé cuenta.
Sin selfies, ni fotos, ni celulares, ni cámaras, me enteraba que visitaba a mi postrado padre cuando él me lo contaba, yendo obviamente fuera de períodos preelectorales, Dita es incapaz de brindarse a cambio de.

Maestra en escuela fuera de la ciudad, Mendoza, que nunca cambió aunque le correspondía, por ese don de empoderarse y amar el lugar como propio, hoy jubilada.
Maestra más que querida y respetada en la escuela 22 de Mendoza sobre la ruta 5 km 74.

Edila departamental de Florida, actualmente integrando la comisión de legislación de la Junta.

Fue dirigente sindical y secretaria general de ADEMU Florida renunciando a ese cargo cuando fue electa edila en 1990.

Representantes de las bases electa por dos períodos consecutivos al Plenario Nacional del Frente Amplio.

Integrante destacada desde siempre del Grupo de Apoyo a Familiares de Detenidos Desaparecidos.

Integrante del Comité de Equidad de Género de Florida.

Integrante en representación del Frente Amplio de la Comisión Departamental de Becas.

Presidenta de la Junta Departamental de Florida períodos julio 2008 julio 2009.

Escritora.

Militante de la Izquierda Democrática Independiente y luego fundadora de la vertiente Artiguista integrante de la dirección nacional.

Hoy electa ingresando a la historia de la política departamental como Senadora de la República.

De un camino sembrado con dignidad, respeto y amor al prójimo se cosecha un premio de vida como éste, y también las felicitaciones sentidas de una inmensa mayoría de la clase política, propios y opositores de todos los partidos que han salido en masa a través de las redes o comunicación personal, a felicitarla mostrando alegría por la grata noticia.

Tengo el placer y la gratitud de que la vida la puso cerquita, tía de mis hijos, madrina de uno de ellos, hermana de Liliana, otra formidable mujer madre de esos dos hijos, formando un trío increíble la Dita, Lili y la abuela Amanda, que han sido base sustentable de valores que han determinado la educación de mis dos hombres de hoy.

Cuando la vida más de una vez oscureció, uno giraba agarrándose la cabeza y ahí estaba Amandita.

Callada, silenciosa, dispuesta, solidaria.

Siempre estaba ahí.

Aunque a veces ni se le veía.

Porque no es de aspavientos, es chiquita, calma, silenciosa y eso hace que sea más grande que muchos, que sus silencios se escuchen más que los gritos, y que haga mucho ruido su sola presencia si logras darte cuenta como es.

Que bien le va a venir a un recinto poderoso la humildad y humanidad de Amandita.
Ni se imaginan la falta de caricias que necesitan las paredes de ese lugar.
Ni se imaginan cuanto ha ganado el senado.
Preparen almohadones para una pequeña mujer que llega desde el interior abriendo paso entre las chircas con varios necesitados que el sistema no logra ver.
Preparen almohadones porque si no quedará muy baja en tamaños sillones de tanta alcurnia y lujosidad.
No sea cosa que tenga que hacer como con la moto Ciao, andar pegando un saltito para sentarse.
Preparada está.
Más que varios en la vuelta.
Solo resta verla entrar para entender esto.
Es solo que a veces la vida devuelve.
Es que a veces la vida está a favor de los pequeños que merecen por su tenaz lucha por los demás sin otro interés que ese, alejado del proyecto personal, cercana al colectivo.
El pueblo merece más actores políticos como Amandita.
Porque en eso acompaño esas palabras de sloganes partidarios que hoy inundan la vida de los uruguayos y que bien le caben a esta mujer: Hechos, no palabras.

Dita es senadora.

Da para brindar.

Salud!
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